Del sensor a la nube, ingeniería IoT de extremo a extremo
No integramos cajas: diseñamos cada capa del ecosistema para que funcione junta, sea segura y escale. Así trabajamos un proyecto IoT completo.
Las cuatro capas de una solución 360º
Cada proyecto recorre estas cuatro capas. Las diseñamos de forma conjunta para evitar los puntos ciegos típicos de juntar piezas de distintos proveedores.
Sensórica
Elegimos y calibramos los sensores y medidores adecuados a tu entorno: precisión, consumo y rango según el caso.
Conectividad
LoRaWAN, NB-IoT, Wi-Fi o cable: seleccionamos la red por cobertura, coste y autonomía, con gateways redundantes.
Plataforma
Ingesta, almacenamiento y procesado de datos en la nube, con paneles a medida y alertas en tiempo real.
Valor
Convertimos los datos en decisiones: ahorro energético, mantenimiento predictivo e informes de ROI.
Telegestión de alumbrado público en un municipio neerlandés
Un municipio de los Países Bajos necesitaba reducir el gasto en alumbrado y atender averías más rápido. Diseñamos un ecosistema completo: cada luminaria lleva un controlador IoT que regula la intensidad según la hora y la presencia, y reporta su estado por LoRaWAN a una plataforma central. El operario ve en un mapa qué punto de luz falla, sin esperar a que un vecino lo reporte.
El resultado: menos energía consumida, mantenimiento dirigido por datos y una ciudad mejor iluminada donde y cuando hace falta.
El stack que usamos en este caso
Tecnología probada en cada capa, elegida por fiabilidad y por encajar con el ecosistema del cliente.
* Caso ilustrativo representativo de proyectos de ciudad inteligente en Europa. El diseño concreto se adapta a la infraestructura y objetivos de cada cliente.